Matíasromerense visionaria lleva vestimenta típica a lo más alto.

POR: CARLOS ORTEGA

Profesionista Oaxaqueña preocupada por la explotación laboral y proyección cultural en la vestimenta Oaxaqueña, inicia proyecto en Matías Romero Oaxaca.

La joven profesionista que a logrado cosas importantes en el ámbito laboral del estado de Oaxaca Abigail Núñez Hernández al regresar en un periodo vacacional a su tierra natal Matías Romero Oaxaca descubrió lo importante que tiene su región para el mundo de la moda, esto cuando visito una de las poblaciones del municipio de San Juan Guichicovi,  de nombre Chocolate, misma ranchería que se reconoce por su producción de prendas de vestir típicas de la región hechas a mano por artesanos locales.

Durante su visita y recorrido por este bello lugar encontró que la vestimenta es poco valorada pero sobre todo su hechura y producción de los artistas de estas prendas, pasando por la explotación laboral que denigra cada vez mas lo mas rico de toda región, su cultura.

Abigail platico con un par de artesanos comentándoles su experiencia en gestión empresarial, ofreciéndoles su apoyo de proyectar al mundo este valioso trabajo, por medio de una sesión fotográfica que pudiera enaltecer lo bello de esta vestimenta, logrando así como primer paso darle la importante debida.

“Es invaluable la vestimenta que estos artesanos realizan,  que merece estar en los mejores niveles de exportación” Comento Núñez Hernández durante la entrevista realizada por Plana Mayor, asi mismo nos dirigimos a conocer la historia de Gabriela Hernández y Rogelio Santos Jose artesanos responsables de realizar estas prendas quienes contaron como este oficio a pasado por mas de cinco generaciones que tienen origen Europeo desde la Colonia Española, incluso mostraron parte del equipo de Maquinas tipo Singer que aun siendo antiguas son las únicas que pueden lograr el bordado que ellos representan.

“Son largas horas de trabajo, a veces un día entero lo que nos llevamos en terminar un solo traje regional sencillo” puntualizo la artesana, comentando que para terminar trajes de Tehuana con bordado a mano se llevan de 25 hasta 35 días tan solo en uno de estos, trabajando 12 horas diarias.

Por su parte Rogelio comento: “No nos pagan lo justo, la gente nos regatea y le ganamos poco”.

Una historia digna de ser contada, pero sobre todo de ser una referencia de la sobre explotación laboral, todo esto en contexto al apenas escandalo de una prenda Oaxaqueña que fue usada como inspiración de una diseñadora Francesa que logro atraer la mirada del mundo, dando como resultado que la belleza de la vestimenta Oaxaqueña puede ser de calidad de exportación, misma que pretende y sueña consumar la empática Oaxaqueña Abigail Núñez Hernández.