La Sandunga

La Sandunga o la Zandunga es un son Istmeño o bien, un son tradicional del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca.

Se han escrito distintos versos de este son en español y en zapoteco, aunque los más conocidos son del compositor oaxaqueño Máximo Ramón Ortiz quien después de 154 años de su fallecimiento sigue siendo un icono en la música, con su máxima composición que es “La Sandunga”. La palabra sandunga que es de origen en zapoteco se traduce al español como: esa música honda y profunda.

La Sandunga” es el himno de los istmeños e inclusive de los oaxaqueños que viven fuera de este estado.

La Sandunga” es un homenaje de amor y admiración a la mujer tehuana, "ha sido el canto de guerra de los zapotecos en los episodios nacionales y en la región. Es el canto que hermana a los pueblos del Istmo, es el canto sublime que acompaña al tehuano y a su tehuana, de la cama a la tumba, es canto de alegrías y de pena".

La Sandunga” salió del corazón de Máximo Ramón Ortiz, cuando llegó a Tehuantepec procedente de la ciudad de Oaxaca y encontró a su madre muerta. Cuentan que Máximo Ramón Ortiz se arrojó ante el lecho donde se encontraba el cadáver de su madre y rompió en lamentos de dolor. Al estilo de esa región del Istmo exclamó: “!Ay mamá!... Ay por Dios!... Porqué no pediste al Altísimo que te conservara unas horas más, para que te hubiese visto viva por última vez?... ¡Ay, mamá por Dios!”. Con su capacidad creativa y sus conocimientos musicales, concibió entonces lo que fue el inicio de una inmortal composición que entonces no tenía título “La Sandunga”, tanto en su letra como en la melodía.

El mismo Máximo la cantaba, después cuando las ocasiones eran las propicias, y fue el comienzo de la divulgación de dicha canción, misma que fue sufriendo modificaciones al transcurrir el tiempo.

En 1853 esta música es llevada a Tehuantepec por Máximo Ramón Ortiz, con los primeros versos, mientras que el músico tehuano Andrés Gutiérrez, la armoniza y la registra en las primeras partituras, para que posteriormente las bandas de música la interpretaran. La melodía se popularizó rápidamente en la región.

Luego de 15 años de la muerte de Máximo Ramón Ortiz, se hizo un arreglo para conjunto musical. Fue el músico Cándido Jiménez quien realizó ese arreglo instrumental en 1870. Con esa melodía debutó la que fue la primera banda de Tehuantepec y que tuvo bajo su propia dirección.

Esta melodía, sin duda desata por igual nostalgias y localismos encendidos; en la actualidad es ejecutada por intérpretes, bandas y orquestas istmeñas, consta de una introducción en la que abunda la improvisación instrumental, con ornamentación y solo de clarinete que se desarrolla libremente; “La Sandunga” ha sido crucial en el desarrollo musical de la región del istmo de Tehuantepec.

Gran cantidad de los sones que se tocan actualmente en el estado de Oaxaca incluyendo “La llorona”, “Canción mixteca”, “Dios nunca muere” y “La Sandunga” son las tres piezas musicales que identifican al estado de Oaxaca en los ámbitos nacional e internacional.